En este breve tutorial, la conocida fotógrafa de retratos y moda Lindsay Adler te mostrará cómo utilizar “el modificador de luz más barato y menos apreciado” para capturar hermosos retratos de estudio. Está hablando, por supuesto, del humilde paraguas.

“Durante años y años odié toda la categoría de modificadores de paraguas, y eso es porque no los entendía”, dice Adler. “Hoy en día no sólo me gustan los paraguas, yo amor y los amo por tres razones importantes”.

Esas razones son la portabilidad, la asequibilidad y la versatilidad, que Adler repasa una por una en el vídeo antes de explicar las tres formas más comunes en que elige usar paraguas en su trabajo de retrato.

  1. Fuente principal de luz suave – Cuanto más grande es la fuente de luz, más suave es la luz. Un gran paraguas con algún material de difusión sobre él genera una luz extremadamente suave y un aspecto halagador.
  2. Luz de relleno – El reflector es la “luz de relleno asequible” elegida por la mayoría de los principiantes, pero un paraguas barato (con algo de difusión) puede darte mucho más control sobre tus resultados.
  3. Iluminar uniformemente un fondo blanco – Usar dos paraguas (uno a cada lado) es una gran manera de obtener una iluminación suave y uniforme sobre un fondo blanco sin crear puntos calientes.

Echa un vistazo al tutorial completo para ver cómo funciona cada una de estas configuraciones, y escucha más de Adler sobre su amor por este barato y versátil modificador. Aunque definitivamente hay ventajas al usar un modificador más costoso como un softbox, el video debería ayudar a convencerte de que aún puedes generar un gran trabajo si sabes usar bien tus paraguas.

(a través de Fstoppers)